Mi mami estuvo dos horas retorciendose como un gato. Se ve que le dolía... Después oí que se reía, y pensé "esta se ha tomado algo". Y efecticamente, nuestra querida amiga la Epi vino en nuestra ayuda. A partir de entonces, me empujaron, estrujaron, contrajeron durante toda la mañana hasta que vi algo, un espacio, un hueco, un lugar por donde salir de allí. Pero. ¿para qué si yo allí dentro estaba muy bien? Así que me mantuve con la cabeza lejos de aquello, para desesperación de Celia (que me ayudó mucho con sus masajes) y mi mami que empujó y empujó.
Al final decidí que aquello era algo más que una simple recomendación a abandonar aquel lugar, así que me tiré de cabeza. Pensé que no debía dudar y que alguien me ayudaría ya que se oía follón por ahí fuera. Incluso mi papi que se pasó la mañana de acá para allá parecía que me iba a ayudar. Saqué media cabeza, saque la otra media y mi bracito izquierdo, y les dije en mi idioma que me quitaran aquellos líquidos de la naríz: Buaaaaaaa, snif, Buaaaaaa, snif, Buuaaaa. Así se escribe.
A las 14'37 del 4 de agosto de 2008, vi por primera vez el reloj del paritorio. Hacía fresquito allí. A una velocidad nunca advertida por mí hasta ese momento me llevaron bajo una luz naranja que me dio buen rollito. Y allí me quedé esperando a que curaran un poco a mi mami, y con mi padre como si fuera un partido de tenis: hola Adriana, hola Andrea, cómo estas Adriana, como estas Andrea, eres una campeona Adriana, que grande eres Andrea... Luego miré el marcador de la báscula que me habían puesto debajo y vi unos muy aceptables 3.160Kg, y unos 49,5 cm. Se puede decir que yo inventé el percentil 50. Ja ja ja (me encanta este chiste).
Al acabar todo aquello nos fuimos pitando a la habitación... y yo con un hambreee... Mi mami no comía nada desde la noche antes, y yo con una hambreeee. Así que vi aquello redondo y apetitoso y decidí que teníamos que ser amigos a partir de entonces así que establecí una relación con ellos.
¡Ay! ¡Qué vida más dura! Hay que respirar, hay que pedir comida, hay que comersela, hay que dormir con los ojos cerrados por que hay luz, hace frío... Te ensucias con algo pastoso que sale no -se-sabe-de-donde.
Un pijamita con ositos, 12 euros. Un chupete de marca 10 euros. Ver la cara de flipaos de mis papis, abuelos, tíos, primos... NO TIENE PRECIO.
Ahí os deleito con algunas foticos...


